Educación Financiera

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Presupuestando gastos en salud

Cuidar de nuestra condición física y el buen funcionamiento de nuestro cuerpo requiere de tiempo, disciplina y constancia, pero también de dinero. En la actualidad, incluso aquellas personas que cuentan con un seguro médico por parte de la empresa en que laboran o proporcionado por el Estado, recurren, ya sea por emergencia o por preferencia, a servicios médicos privados y especialidades médicas, que pueden resultar costosos e incluso inaccesibles.

Por ello, es necesario considerar varias estrategias para poder enfrentar el costo de estos servicios. Algunas buenas ideas pueden ser un fondo de ahorro para la salud, la contratación de una póliza de seguro de gastos médicos mayores o renunciar a malos hábitos de alimentación y practicando ejercicio, o dejando de fumar o beber, con lo que nuestras finanzas personales sanarán a la par.

Examen médico anual

Practicarse una revisión médica periódica con tu médico de cabecera es importante porque permite saber el estado actual de salud, ayuda a prevenir otras enfermedades y a evaluar factores de riesgo implicados en el desarrollo de enfermedades genéticas o adquiridas. La evaluación médica se realiza a partir de las necesidades de cada individuo, basados en la edad y el sexo, los hábitos, condición física del mismo y las circunstancias laborales a las que se ha sometido, con lo que se puede determinar la realización de exámenes específicos. Una revisión general es recomendable tanto para aquellos que presentan algún síntoma como para las personas aparentemente sanas. El costo de una consulta es relativamente accesible, puede ir desde los veinte pesos hasta los cuatrocientos, pero si se detecta alguna anomalía, serán necesarias otras visitas y tratamientos que provocarán un gasto mayor. Sin embargo, esto no se compara con la gran ventaja de detectar, diagnosticar y tratar enfermedades degenerativas en fases iniciales y curables, evitando así un impacto moral y financiero mucho mayor, como es el caso de problemas articulares, óseos, tumoraciones benignas de mama, pulmón, próstata, colon, enfermedades cardiovasculares que requieren tratamientos de gran demanda económica cuando ya están en fases muy avanzadas, pero que pueden ser diagnosticadas con estudios de no muy alto costo.

¿Cuándo, cómo y cuánto debo gastar?

En el caso del control de salud de las mujeres, éste puede presupuestarse y calendarizarse con facilidad ya que se recomienda visitar al ginecólogo cada seis meses o de forma anual. Sin embargo, tanto hombres como mujeres, no visitan a su médico porque no presentan síntomas. Lo hacen hasta la edad de los cuarenta o cincuenta años, que es cuando comienzan a presentar algún dolor o molestia que les asusta.

La respuesta a cuándo y cuánto debemos gastar, está basada en lo mucho o poco que valores tu salud. Es muy evidente que debemos gastar lo que sea necesario, pero es posible realizar un estimado, visitando diferentes clínicas, unidades médicas y laboratorios para comparar precios de la consulta, análisis clínicos y tratamientos a nuestro alcance. Además del costo de la consulta, es posible que se requieran varios exámenes y análisis, tales como estudios de sangre, placas de rayos X, análisis de pruebas o biopsias, así como medicamentos de una gran variedad de precios.

También debes tomar en cuenta que es mejor realizarse estudios preventivos semestrales o anuales que visitar de urgencia un médico, por no haber detectado a tiempo una enfermedad, lo que también sería un fuerte golpe a nuestras finanzas personales.

Póliza de seguro específica o general

Si tú y tu familia no están protegidos contra gastos médicos catastróficos, considera adquirir una póliza de gastos médicos mayores. Es posible contratar un plan médico complementario a alguno de tus seguros, que cubra los gastos médicos menores, como consultas al médico y tratamientos no urgentes.

Además, también existen seguros para enfermedades específicas. Un ejemplo es el seguro para el cáncer, que opera en forma independiente y adicional a cualquier otro seguro que se tenga contratado, incluso al de gastos médicos, con la finalidad de protegernos frente a la eventualidad de contraer dicha enfermedad.

Si al asegurado se le diagnostica clínicamente cáncer por primera vez, la aseguradora le pagará por una sola vez la cantidad contratada y especificada en la carátula de la póliza prácticamente de inmediato, sin esperar a la operación o tratamiento correspondiente, con lo que se podrá cubrir algunos de los gastos más fuertes, como los necesarios para cirugía y hospitalización.

Es necesario mencionar que mantener seguros duplicados puede ser innecesario y costoso, por eso se recomienda primero practicarse un examen médico, para saber cuáles son nuestras posibilidades reales de padecer cáncer y, de no ser muy altas, conservar únicamente nuestro seguro de cobertura básica. No es posible asumir que la duplicidad de cobertura resultará en beneficios dobles.

En algunos casos, con las pólizas de seguro se otorgan tarjetas de descuento en laboratorios de análisis clínicos, farmacias y aparatos ortopédicos o de tratamientos correctivos que pueden beneficiar a los asegurados. Pregunta a un asesor de seguros y compara los costos de las pólizas y los servicios que te ofrecen. Por ejemplo: extender los beneficios a tus familiares.

Considerando estas posibilidades, tendrás muchas más herramientas para procurar que tu estado de salud sea óptimo y que los gastos destinados a lograr y mantener una buena condición física, mental y emocional sean en realidad una de tus inversiones más exitosas. Fuente: Finanzas Prácticas

¿Qué es el crédito?

Es una cantidad de dinero que una institución financiera te presta y que tendrás que pagar en un periodo determinado. Con éste, podrás adquirir diferentes tipos de bienes según las características del crédito.

Debido a que el uso del crédito forma parte de la vida cotidiana, es de vital importancia que aprendas a usarlo prudentemente para mantener un historial crediticio sólido y no perjudicar tu salud financiera. Cuando requieras usar un crédito, deberás conocer qué tipo de crédito es el mejor para ti, según tus condiciones.

¿Tipos de crédito:

Al consumo. Te permite realizar cualquier pago, ya sea de bienes o servicios a través del producto financiero que te otorgue la institución bancaria, puede ser una tarjeta de crédito, un crédito personal o un crédito de nómina.

Hipotecario: Sirve para que remodeles o compres una casa nueva. Antes de adquirir uno, investiga y compara las diversas opciones que hay en el mercado.

Automotriz: Estrena coche solicitando un crédito automotriz en el banco de tu preferencia o directamente en la agencia de autos, seguro encontrarás el plan que mejor se adapte a tus necesidades y capacidades de pago.

Empresarial: Si buscas un financiamiento para comenzar o hacer crecer tu negocio, puedes solicitar un crédito empresarial en una institución bancaria o de Gobierno.

Recuerda que, independientemente del tipo de crédito que adquieras, debes considerar aspectos como tu capacidad de pago, comisiones, el costo total del crédito (CAT), la fecha de corte y la fecha límite de pago.

Te sugerimos acercarte a instituciones autorizadas como Bancos, Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (SOFOMES), Sociedades Financieras Populares (SOFIPOS) o Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo (SOCAPS) para que solicites información y resuelvan todas tus dudas. De esta forma, tendrás más bases para elegir el mejor crédito. Además, puedes visitar el sitio web de la CONDUSEF, donde encontrarás simuladores de crédito que pueden ser de mucha ayuda. Fuente: Finanzas Prácticas

Razones para ahorrar para el futuro

En muchas ocasiones, se pone poca atención al futuro y se vive al día sin considerar que llegará el momento de nuestra jubilación. La mayoría de las personas se olvidan de plantear objetivos financieros propios y llegan a su retiro con muy pocos recursos para mantener su nivel de vida.

Por esta razón, es indispensable incrementar nuestros conocimientos financieros e identificar las diferentes opciones de ahorro e inversión, lo cual será el inicio para incentivar el interés de adquirir educación financiera preventiva. La educación financiera fomenta el crecimiento patrimonial en las familias y forma a las personas para que sean económicamente responsables.

Existen diferentes razones de ahorro para el futuro. Las siguientes son las más comunes:

Adquisición de una vivienda

ExFondos para emergencias

Fondo de jubilación

Puedes asegurar tu futuro financiero mediante los siguientes pasos básicos:

Ahorra. Realiza un plan financiero que te permita alcanzar los objetivos para el momento en que decidas suspender tus actividades laborales.

Fija metas a largo plazo. Esto te ayudará a mantener la disciplina del ahorro ya que siempre tendrás en mente lo que quieres lograr. Por ejemplo, comprar una casa, estudiar una licenciatura en la universidad, la boda de tus hijos o el monto requerido para tu jubilación.

Iniciar el ahorro necesario. Después de fijar las metas de ahorro, es necesario considerar que el primer paso será acumular un fondo suficiente para cubrir gastos de subsistencia durante varios meses en caso de emergencia. Asimismo, es importante que reflexiones cómo se manejará el fondo, ya que una cuenta de ahorro permite el fácil acceso al dinero, pero en muchas ocasiones, no ofrece una mayor productividad para nuestra economía. Existen herramientas de inversión que pueden brindar mayores ventajas para incrementar nuestro patrimonio.

Haz que el tiempo opere a tu favor. Procura comenzar tu ahorro desde joven, de lo contrario, si inicias cuando solo falten algunos años para tu jubilación, tendrás que asignar un porcentaje mayor de tu ingreso.

Invierte a largo plazo. Utiliza estrategias de inversión a largo plazo para tener mayor rentabilidad financiera de tu dinero.

Depósito directo para ahorro. Si no logras mantener la disciplina del ahorro, solicita un servicio que realizan los bancos, en el cual, éstos retiran del depósito de tu nómina la cantidad que deseas ahorrar para ingresarla directamente a tu cuenta de inversión.

Presupuesta. Elabora un presupuesto para conocer tu situación económica. Así podrás saber cuáles son tus ingresos, los gastos que mensualmente tienes (deudas, comida, transporte, etcétera) y cuánto puedes ahorrar.

Registra tus gastos mensualmente. Es necesario llevar un registro diario de nuestros gastos, para que, al final del mes, podamos revisarlo y comprobar en dónde se puede comenzar a ahorrar y destinar ese dinero a la cuenta de inversión.

Fondos de emergencia. Es necesario asegurarse que los ahorros básicos estén depositados en una cuenta de ahorro convencional, es decir, una cuenta que permita acceder a los fondos de inmediato y sin penalización para los casos de emergencias.

Asesórate. Un profesional en temas financieros puede ayudarte a elegir inversiones y poner en marcha tu plan financiero.

Ahorra para el retiro

Es conveniente tener siempre presente que debemos ahorrar para nuestro retiro. Para ello, es importante determinar el porcentaje de ahorro sobre nuestros ingresos y estar informados sobre los mecanismos de las Administradoras de Fondos para el Retiro Afores (Afores), para decidir cuál ofrece los mejores rendimientos y cobra las comisiones más bajas.

Es deber de todos los jóvenes asegurar su futuro económico, pues jubilarse significa una de las metas más importantes de la vida en la que cada individuo deberá tener estabilidad financiera, emocional y esparcimiento. Fuente: Finanzas Prácticas

Razones para ahorrar para el futuro

Medidas de austeridad en el hogar

Cuando se trata de proteger tu patrimonio, puedes ser creativo. Reflexiona sobre las medidas de austeridad que podrías seguir en caso de estrechez económica. Una excelente manera de proteger nuestro patrimonio, en especial en tiempos de escasez de dinero, es la práctica de austeridad en el hogar.

Es conveniente diseñar un plan de austeridad para implementarlo en caso necesario. Incluso, si por el momento no nos es indispensable reducir los gastos, es buena idea contar con un esquema que contenga las medidas que tomaríamos en un momento dado. Más vale estar preparados para cualquier situación, que ser tomados por sorpresa.

Diseñando un plan

El primer paso para crear un plan de disminución de los costos de nuestra vida cotidiana es hacer una distinción precisa entre necesidades primarias, secundarias y lujos.

Es muy importante que cada plan esté diseñado por la persona o familia que lo usará, puesto que las necesidades y lujos son subjetivos: lo que para unos es indispensable, es innecesario para otros y lo que para una familia es un lujo, para otra puede ser parte integral de su vida diaria.

Así pues, empecemos por personalizar el siguiente listado, incluyendo costos:

Necesidades básicas

Vivienda

Alimentación

Ropa

Una vez que tenemos esta lista, analicemos si los gastos en estos rubros nos parecen bajos, adecuados o excesivos. Hay que tomar en cuenta que incluso en las necesidades básicas podemos caer en lujos u omisiones que podrían organizarse mejor. Por ejemplo, puede ser que nos encontremos con un presupuesto para comida muy elevado, sin que necesariamente nos estemos alimentando bien (quizá gastemos demasiado en restaurantes, comida chatarra o productos costosos con bajo índice nutricional). Si este fuera el caso, podríamos reducir el gasto en comida, sin afectar nuestro bienestar, comiendo más en casa o preparando refrigerios saludables de menor precio.

El mismo criterio es aplicable para la vivienda. Por ejemplo, si estamos pagando una renta demasiado alta, podríamos considerar adquirir una casa propia mediante un crédito hipotecario y así, el dinero que pagamos mes con mes se convertirá a largo plazo en una inversión benéfica para nuestro patrimonio.

En el caso de la ropa, también podemos hacer un análisis de nuestras necesidades verdaderas y lo que consideramos menor. Por ejemplo, si en el trabajo nos requieren una vestimenta formal, comprar ropa adecuada no resultará un lujo, sino parte de los insumos necesarios para llevar dinero a casa. Pero si, por el contrario, nuestra actividad laboral tiene un giro más informal, podríamos considerar abstenernos de gastar en ropa costosa en momentos de austeridad.

Necesidades secundarias

Diversión

Estilo de vida

Las necesidades secundarias son un tanto más difíciles de definir, puesto que tienden a variar mucho de persona a persona.

En la diversión se incluyen salidas al cine, teatro, conciertos, clubes nocturnos, vacaciones, entretenimiento en casa, etcétera.

El estilo de vida puede ser igual o más amplio que la diversión, puesto que contempla todas aquellas situaciones y artículos de nuestra vida cotidiana que no son indispensables para la subsistencia, pero que son parte de nuestra rutina y nos producen bienestar.

Al crear un plan de austeridad no debemos olvidarnos de estos aspectos de la vida. No es conveniente simplemente decir “me abstengo de todo gasto que no sea vital”, puesto que la diversión y estilo de vida también son necesarios para una existencia plena.

Lo recomendable es buscar alternativas que sustituyan las actividades costosas por otras igual de gratificantes, pero económicamente más accesibles.

La estrechez económica puede ser una oportunidad para explorar nuestra creatividad y capacidad de adaptación. Podemos ser austeros y ahorrar cuando sea necesario, sin dejar de disfrutar de la vida. Fuente: Finanzas Prácticas

Compras inteligentes

Hoy en día, sobre todo cuando se aproximan las celebraciones de temporada, realizar compras inteligentes es una de las grandes metas financieras de todos. Una compra inteligente es aquella que nos deja satisfechos no sólo al momento de la adquisición, sino días, semanas y meses después.

Se compra de manera inteligente cuando se logra un balance entre la calidad y el precio de un producto; cuando se adquiere algo verdaderamente necesario; cuando sabemos que nuestra adquisición es verdaderamente útil y cuando estamos seguros que hicimos la compra correcta.

Así pues, está claro que comprar de manera inteligente no se trata solamente de encontrar el producto más barato, sino el más conveniente. La meta es tener lo mejor, al menor precio posible.

¿Qué podemos hacer para comprar bien?

Comparar. Un elemento indispensable para poder comprar de manera adecuada es comparar precios y características. Es importante destacar que no sólo se trata de analizar qué producto es el más barato, sino saber exactamente qué ofrece cada marca y si existe una relación proporcional entre calidad y precio.

Al buscar calidad tampoco conviene asumir de inmediato la idea de que lo que cuesta más es lo más duradero o eficaz, puesto que no siempre sucede así.

En la actualidad, una herramienta muy útil para realizar buenas compras es el Internet. Por medio de búsquedas en este medio podemos comparar precios, conocer las características de los productos (material, rendimiento, garantía, marca, etcétera) sin necesidad de acudir a decenas de tiendas.

Cada vez son más las personas que antes de comprar algo, consultan en Internet los lugares donde lo venden y los precios que ofrecen. Además, pueden conocer también si existen variaciones de precio para un mismo producto de una misma marca entre una tienda y otra. El punto clave para comprar de manera inteligente y escoger los precios óptimos es, sin dudas, hacer comparaciones. Sin importar si se trata de comprar una vivienda, un auto o un cepillo de dientes, para estar seguros de haber hecho una buena compra, debemos medir las opciones disponibles.

Es muy importante que, al momento de comparar, tomemos nota de lo que nos interesa comprar, lo que esperamos de esa compra y el presupuesto con el que contamos. Conforme vayamos consultando diferentes marcas y lugares de venta para lo que deseamos adquirir, deberemos ir anotando los datos en la lista que tenemos. La lista debe considerar al menos los siguientes aspectos:

Precio. En el precio se deben incluir los impuestos, intereses (si fuera el caso) gastos por envío (si aplica) o posibles descuentos en pago de contado.

Características más importantes. Debemos anotar lo que más nos importa de la compra en cuestión. Esto dependerá de si estamos comprando un regalo, un producto para el hogar, la oficina, el automóvil, etcétera. En algunos casos valdrá la pena pagar un poco más por algo de mejor calidad que dure más o rinda mejor. En otros casos, la carestía de un producto tendrá que ver sólo con la marca, moda o demanda.

Lugares que los ofrecen. Debemos anotar también los lugares donde podemos comprar lo que tenemos planeado, tomando en cuenta la localización de la tienda, su accesibilidad y prestigio.

Tener paciencia. Otro elemento fundamental para comprar bien es saber esperar el momento indicado. Podemos categorizar nuestras compras y priorizar las más importantes. Si se trata de regalos, dedicar un tiempo razonable para adquirirlos y no esperar al último día para adquirirlos. Las compras de temporada se pueden programar con antelación, ya que todos sabemos que estas fechas siempre son los mismos días todos los años. Una buena estrategia es darle seguimiento a un producto (puede ser por Internet) y, en el momento que lo veamos con descuento, decidir su compra.

Lo más importante es ser observadores e intuitivos, tratar de evitar los prejuicios de que lo más caro es de mejor calidad, pero también de que lo barato es lo más adecuado. Fuente: Finanzas Prácticas

¿Sabes cómo presentar una queja ante la PROFECO?

Cuando adquirimos algún bien o servicio, tenemos una serie de derechos como consumidores, ¿sabías que la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), es el organismo que se encarga de hacer valer tus derechos como consumidor ante las empresas proveedoras de bienes y servicios? En el siguiente artículo te indicamos lo que tienes que hacer para presentar una queja y el procedimiento de la misma.

Una queja es la reclamación que se presenta cuando un proveedor ha violado de alguna manera tus derechos, ya sea porque modifica de manera verbal o escrita los términos planteados en el contrato, aumenta los precios, cambia los plazos de pago, fechas de entrega, características de los bienes o productos o todas las condiciones establecidas. Lo primero que debes hacer es llamar a la Procuraduría a los teléfonos 5568-8722 en la Ciudad de México, o al 01800 468-8722, desde el interior de la República, para que uno de los asesores te atienda y te diga si tu queja será atendida en la PROFECO o si debes acudir a otra instancia.

Si tu queja puede ser atendida ahí, deberás acudir a tu delegación más cercana. Ahí te pedirán proporcionar nombre y domicilio, credencial oficial con fotografía, nombre y domicilio del proveedor que aparece en el contrato, comprobante o recibo; el contrato, nota o factura y la descripción del producto o servicio que se reclama junto con la narración de los hechos a partir de los cuales se está presentando una denuncia. Una vez hecho lo anterior, la Procuraduría comenzará con los procedimientos para atender tu queja de dos maneras:

Conciliación inmediata: En este caso, la PROFECO se contacta con el proveedor y busca solucionar el problema de la mejor manera, para que como consumidor no salgas perjudicado.

Conciliación personal: Si no se llega a una solución rápida, la conciliación personal es el siguiente paso. Es decir, la PROFECO llama al proveedor para que de manera personal junto con el cliente, se resuelva la problemática que los ha llevado a reunirse. El número de audiencias puede variar según sea el caso.

Luego de todo este procedimiento, el acuerdo al que se llegue puede ser: la restitución o devolución del monto pagado por el bien o servicio o en su caso, bonificación o indemnización por daños ocasionados.

Como puedes darte cuenta, si no estás satisfecho con el producto o servicio, o si hay algún problema con lo que te prometieron, no estás solo, la PROFECO te respalda y te ayuda a solucionar los problemas de consumo a los que te puedas enfrentar. Fuente: Finanzas Prácticas

Uso seguro de tarjetas en comercios y cajeros automáticos

Las tarjetas de pago son aceptadas en todo el mundo y son más convenientes y seguras que el efectivo. Este medio de pago ha transformado la manera en que realizamos compras y transacciones bancarias. Sin embargo, hay que tener presente la seguridad en su uso, dado que existen defraudadores que podrían tratar de robar la información de tu tarjeta y utilizarla para realizar gastos ilegales. Asegúrate de llevar a cabo tus transacciones de tal modo, que disminuyas cualquier riesgo de fraude.

Para evitar el fraude en comercios y cajeros automáticos, recuerda:

Revisar los recibos antes de firmarlos.

Revisar tus estados de cuenta de forma continua.

Suscríbete para que el banco te envíe alertas de tus transacciones -puede ser a través de correo electrónico o mensajes de texto-.

Conserva las copias de los recibos de ventas y de los cajeros automáticos.

Mantente atento de lo que sucede a tu alrededor mientras realizas una transacción.

Evita que cualquier persona desconocida cercana observe tu Número de Identificación Personal (PIN, por sus siglas en inglés) mientras lo digitas.

Denuncia de inmediato tu tarjeta extraviada.

Evita fraudes en línea

Desde spyware hasta comerciantes turbios, la amenaza de fraude en línea es real, pero tú eres tu mejor defensa. La clave para combatir el fraude en línea es saber qué amenazas existen y cuáles son los pasos a seguir para combatirlas.

Para prevenir fraudes en línea:

Mantén actualizado tu software y protección contra virus.

Crea contraseñas seguras.

Ignora los mensajes de correo electrónico de remitentes que no conoces.

Utiliza el bloqueo de ventanas emergentes (pop-up).

Descarga archivos únicamente de sitios que conoces.

Valida si tu Banco ofrece el servicio de Alertas en línea el cual te avisará mediante correo electrónico y/o mensaje de texto a celular las compras que vas realizando.

Activa con tu banco Verified by Visa para obtener seguridad adicional.

Detección de cláusulas abusivas en contratos de seguros

Un seguro es una inversión que te permite contar con un respaldo frente a situaciones inesperadas, además de que salvaguarda tu bienestar y el de los tuyos. Pero has pensado, ¿qué sucedería si esto no fuera así?

Las cláusulas son aquellas estipulaciones que integran tu contrato, pero se convierten en abusivas al momento de causarte un perjuicio en tus derechos y obligaciones. En algunos contratos de adhesión existen este tipo de cláusulas que pueden poner en riesgo tu patrimonio. 

Tú como usuario puedes denunciar una Cláusula Abusiva ante la CONDUSEF y evitar que se quebranten los derechos de otros usuarios como tú. Ten presente que también puedes encontrar cláusulas abusivas en contratos de adhesión de crédito, automotriz, de nómina, cuenta corriente, hipotecario, personal, de tarjeta de crédito, seguros y más.

Algunas recomendaciones para evitar enfrentarte a una Cláusula Abusiva son:

Revisa el contrato antes de adquirir un seguro, ya que muchas veces al firmar sin leer, aceptas las condiciones abusivas sin tener conocimiento de ellas.

Si no tienes el contrato, solicítalo.

Si ya tienes un contrato, revísalo a detalle y si consideras tener una cláusula abusiva, acude a la CONDUSEF y denúnciala.

Verifica que las condiciones ofertadas concuerden con las pactadas.

Si estás seguro de que la cláusula se considera abusiva, solicita a la Unidad Especializada de Atención a Usuarios (UNE) de la Institución Financiera, que la elimine de tu contrato.

Cuidado con las transacciones bancarias

¿Alguna vez has hecho un pago duplicado; haz cometido algún error en el número de cuenta o número CLABE al realizar una transferencia electrónica; te has equivocado en el monto de algún pago o depósito o en operaciones a través de tu teléfono celular, o bien con algún corresponsal bancario?

Este tipo de errores son denominados “errores operativos del cliente”, es decir, todas aquellas operaciones que como usuario de productos y servicios financieros, reconoces haber efectuado, pero al mismo tiempo realizaste de forma equivocada.

Es importante que seas cuidadoso con las operaciones que realizas para no poner en riesgo tus finanzas. Algunas recomendaciones para evitar equivocaciones son:

Si haces un depósito o pago en sucursal, verifica el número de cuenta en la cual realizarás la operación.

Guarda tus comprobantes y recibos por si más adelante necesitas hacer alguna aclaración.

Asegúrate de que el nombre del titular y el número de la cuenta correspondan a la persona que deseas hacerle el depósito, si el cajero no los corrobora, pregúntale.

En caso de realizar transferencias electrónicas, verifica que el número CLABE corresponda al titular de la cuenta y digítalo cuidadosamente.

Verifica que la cantidad que depositaste sea la misma que aparece en el recibo de la operación.

¿Para qué sirven el NIP y el Chip?

Cuando tienes un primer acercamiento con las instituciones financieras, ya sea por tu primer tarjeta de nómina, crédito o la tarjeta donde te depositan la beca, siempre te hacen hincapié en que el NIP es confidencial y nunca debes compartirlo. Además, en algunos casos te mencionan que ya incluye un chip, pero ¿qué es el NIP? y ¿para qué sirve ese chip?

NIP son las siglas de Número de Identificación Personal (PIN por sus siglas en inglés), y se refiere a un número secreto compuesto por cuatro dígitos. Ya sea que lo elijas tú o te lo asigne la institución financiera; se trata de una clave con la que te identificas ante el sistema del banco.

El NIP se usa para:

Realizar operaciones en los cajeros automáticos, ya sea con tarjeta de débito o crédito

Utilizar la banca electrónica

Hacer pagos de productos o servicios

Protege tus tarjetas

Sólo tú debes conocer el NIP. Procura no usar la fecha de tu cumpleaños, el de algún familiar, o el clásico 1234. Este tipo de claves son fáciles de intuir por parte de defraudadores.

Otro candado de seguridad que tienen las tarjetas es el chip, el cual no se puede clonar, con él, es más fácil detectar que la tarjeta fue robada.

NIP en línea

La banca en línea es una buena opción para consultar los movimientos de tus tarjetas de débito o crédito, realizar pagos de servicios, transferencias, etcétera. Algunas instituciones también piden el NIP al acceder a la banca electrónica.

Cuentas más seguras

El Banco de México (Banxico) determinó que todos los bancos están obligados a solicitar al cliente su NIP, por lo que no solamente el chip y la firma autógrafa darán seguridad a las operaciones de compra, pago de servicios o retiros de efectivo.

Actualmente son pocas las instituciones que cumplen con esta disposición, pero si tu institución apenas se adecuará a este sistema o ya cuenta con él, el proceso es el siguiente:

a) Haces el pago de alguna compra o servicio.

b) Entregas tu tarjeta con chip y la introducen en la terminal bancaria.

c) La persona que te atiende tecleará la operación y en cuanto reciba una respuesta, te pedirá que introduzcas tu “firma electrónica” (que es tu NIP), por lo que te facilitará la terminal para que puedas teclearla personalmente.

Tips para evitar fraudes:

• Memoriza tu NIP, ¡nunca lo anotes!

• En cajeros automáticos no lo teclees más de dos veces, puede retener tu tarjeta.

• No proporciones tu NIP a nadie.

• Evita claves obvias como el número telefónico, fecha de nacimiento o una combinación simple.

• Evita usar el mismo NIP para diferentes cuentas.

• En caso de robo, extravío o que tu tarjeta sea retenida, cancélala de inmediato.

• Cambia tu NIP cada 6 meses.

• Cuando teclees tu NIP, ten cuidado de que las personas alrededor tuyo no te vean.

Evita los fraudes por correo y teléfono

En ocasiones, los autores de fraudes envían cartas que parecen oficiales o pretenden ser de representantes de compañías de pagos electrónicos como Visa, de instituciones financieras o incluso de organizaciones de obras de caridad. Si te piden tu número de cuenta u otra información personal por correo o teléfono, ten cuidado, pues puede tratarse de un fraude.

Algunos consejos que pueden ayudarte a vencer el fraude telefónico:

Visa nunca llama ni envía cartas a los tarjetahabientes para solicitar información personal de sus cuentas.

Ten cuidado con las notificaciones que te anuncian que has ganado un premio en un concurso en el cual no participaste.

Nunca proporciones información a menos que tú hayas iniciado la comunicación.

No te sientas obligado a proporcionar números de tarjetas por teléfono.

Pide detalles: si quien llamó no puede responderle, no es legítimo.

En lugar de solicitar un “número para devolver la llamada”, busca por tu cuenta información sobre la institución que llamó junto con su número de teléfono legítimo.

Informa al emisor de su tarjeta acerca de estas solicitudes de información personal llamando al número que figura en el reverso de la tarjeta.

También puedes combatir el fraude por correo:

Ten cuidado con las notificaciones que te anuncian que has ganado un premio en un concurso en el cual no participaste.

Informa a tus acreedores si cambias de domicilio.

Asegúrate de que tu buzón de correo sea seguro.

Recoge el correo recibido y no dejes que se acumule en el buzón demasiado tiempo.

Solicita que recojan tu correspondencia cuando salgas de vacaciones.

Un presupuesto para tu bebé

Cuando nazca tu bebé, tu realidad financiera cambiará dramáticamente. Ahora más que nunca es importante crear, mantener y quedarse dentro de un presupuesto ya que tienes a alguien más que depende de ti y necesitas mantener los asuntos financieros de la familia en orden. Un presupuesto bien pensado será su herramienta de mayor valor para manejar el dinero de la familia.

Si ya tienes un presupuesto, necesitarás ajustarlo para que cumpla con las necesidades de tu nueva familia. Si no tienes un presupuesto, desarrolla uno ahora mismo. Así que, adelante, ¡crea tu presupuesto!

No deseches tu presupuesto viejo. Puedes usarlo como punto de partida para un presupuesto nuevo. Revisa todos tus gastos para ver si cambiarán con tu bebé. Por ejemplo, tu alquiler o hipoteca probablemente permanecerán iguales. Pero las facturas eléctricas tal vez aumenten si estás planificando quedarte en casa todos los días.

Añade a tu presupuesto todos los costos adicionales de criar un niño. Otro padre podrá ayudarte a identificar cuáles gastos adicionales tal vez surjan con base regular y lo que puedes esperar gastar por éstos.

Asegúrate de que tu ingreso se refleje correctamente en tu presupuesto. Si vas a tener solamente un ingreso y estás acostumbrado a tener dos, esto afectará tu presupuesto de manera significativa. Si has estado recibiendo asistencia financiera, verifica si su valor aumentará con el nacimiento de tu hijo.

Será importante añadir aún más ahorros a tu presupuesto. Muchos expertos recomiendan que trates de mantener entre tres y seis meses de gastos, en caso de una emergencia.

Es momento de pensar en el ahorro para el retiro

El primer sueldo nos permite gozar con alegría de las primeras compras, a través de las cuales satisfacemos nuestras necesidades y deseos. Treinta años después, cuando ya hemos pagado uno o dos autos, una casa, así como la manutención de los hijos, nos detenemos a reflexionar sobre nuestro futuro, pues ahora parece ser un poco tarde para comenzar un plan de ahorro para el retiro. ¿Cómo hacer un plan de inversión a cinco o diez años si ya queremos retirarnos? ¿Qué tanto podemos hacer con lo que hemos podido ahorrar por medio de nuestra Afore? ¿Cuál es el momento ideal para comenzar a planear el retiro? La respuesta es: hoy. Entre más jóvenes comencemos resultará más redituable nuestro esfuerzo. A pesar de tener que cubrir necesidades y satisfacer deseos como la compra de nuestro primer auto, la cantidad de obligaciones y compromisos son menores que los que tendremos en diez años, con uno o dos hijos en la escuela que requieren de útiles, uniformes y servicios médicos; además de todas las obligaciones relativas al mantenimiento de un hogar.

Es por eso, que el ahorro debe iniciarse en la juventud, a partir del primer empleo. La cantidad que podamos destinar a este ahorro será mayor y cuando contraigamos más obligaciones tendremos una cantidad importante que trabajará en un plan de rendimientos todos los días durante esos treinta años. El resultado es un gran ahorro a nuestro favor.

Así, después de los sesenta y cinco años, el futuro no parecerá incierto, sino muy prometedor, con la posibilidad de llevar a cabo un proyecto que ocupe nuestro tiempo y nos permita seguir siendo independientes y autosuficientes, sin perder el ritmo de trabajo al que estamos acostumbrados, luego de una vida de trabajo. Por lo tanto, la decisión del ahorro, no representa solamente un capital, sino una tranquilidad y un impulso para seguir enfrentando el futuro con alegría. Fuente: Finanzas Prácticas

Consejos para comprar nuestro primer auto

La compra del primer auto es una de las etapas de la vida que genera emociones de todo tipo. Por una parte, nos sentimos contentos y emocionados por el logro que representa poder adquirir un vehículo propio, pero por otro lado nos pone nerviosos y preocupados hacer la compra correcta.

Todos tenemos miedo a equivocarnos y a realizar una mala inversión de la que nos arrepintamos después. Por eso, a continuación te compartimos cinco puntos que debes tomar en cuenta si estás pensando en comprar tu primer auto:

1.- Ten muy claro de qué presupuesto dispones. Si vas a comprar un auto a crédito, asegúrate de que está dentro de tus posibilidades de pago. No te dejes llevar por la emoción y sé realista.

2.- Piensa para qué lo necesitas. Si lo quieres para ir solo o tienes una familia numerosa; si lo que te importa es el espacio interior o la cajuela, etcétera.

3.- Si te interesa la potencia o el rendimiento. Si lo quieres para moverte principalmente en la ciudad no importará mucho que tenga un motor potente que pueda acelerar y responder rápido, sino más bien que su motor sea económico y que gaste poca gasolina.

4.- Compara la relación entre lo que ofrece y lo que cuesta.

5.- Investiga en revistas especializadas o preguntando directamente a usuarios, qué tan bueno ha salido tal o cual modelo.

Es muy importante planear con cuidado qué auto queremos comprar, aprovechando los recursos que tenemos disponibles. Mientras más atención pongamos a los detalles y mejor administremos el tiempo que destinaremos a la compra, mayores serán las posibilidades de realizar una operación exitosa que nos deje con una sonrisa en la boca y la sensación de plenitud que da saber que hicimos algo bien.

¿Tienes contemplado el cuidado de tus padres?

Cuando somos niños nuestros padres nos cuidan en todas las formas posibles. Ahora que eres adulto, ¿has pensado en qué cuidados le darás a tus padres cuando envejezcan? Como en todas las situaciones, lo mejor es planear con anticipación para proyectar a futuro. A continuación encontrarás algunas recomendaciones para que puedas cuidar adecuadamente de tus padres cuando sean adultos mayores.

Fondos de inversión

Una buena idea es abrir un fondo de inversión especialmente para tus padres. Si ellos aún trabajan o tienen alguna pensión, pueden reunir una cantidad mayor en conjunto. Ustedes decidirán si invierten una cantidad fija que generará rendimientos o si incrementan el capital mensualmente para que los intereses que reciban sean mayores. El objetivo es que este dinero lo utilicen hasta el retiro o, en el mejor de los casos, será una cantidad de respaldo para imprevistos si ellos aún tienen ciertos ingresos. Actualmente existen muchos productos financieros para este fin; un ejemplo son los Cetes y los Planes de Ahorro Voluntario, que puedes contratar en la institución bancaria de tu preferencia.

Seguro Médico

Recuerda que los seguros médicos son para las personas sanas. Esto quiere decir que debes contratar un seguro médico para tus padres cuando se encuentran bien de salud, ya que si contratas el seguro cuando han contraído alguna enfermedad, ésta quedará excluida del mismo y no cubrirá su tratamiento. Asimismo, toma en cuenta su edad, ya que muchas aseguradoras establecen un límite de años para cubrir a una persona. Si tienes un seguro, estarás más tranquilo en caso de una emergencia, ya que no desequilibrarás tus finanzas ni tendrás que preocuparte por no poder pagarles servicios médicos extras.

Vivienda

Si tus padres tienen una propiedad, puedes ayudarles contratando un seguro para casa, remodelándola o haciendo las adecuaciones que requiera su condición, como barandales o rampas. Procura que siempre tengan lo necesario para que su casa esté en óptimas condiciones, de manera que sea un espacio cómodo y seguro para ellos.

Cuidados especiales

Si alguno de tus padres padece alguna enfermedad crónica o delicada en la cual necesite de constante atención, considera la contratación de alguna enfermera o de alguna persona que pueda cuidarlos. Asimismo, platiquen sobre las ventajas y desventajas de entrar a una residencia para adultos mayores, ya que a veces, los hijos no pueden hacerse cargo de los padres de tiempo completo y así podrás estar tranquilo de que están recibiendo lo que necesitan para prolongar su bienestar.

Esparcimiento

Esta es una parte importante en la vida de todos los humanos. No olvides procurarles momentos de entretenimiento, ya sea en reuniones familiares, viajes, salidas o incluso en actividades de su gusto personal. Esta inclusión los hará sentir apreciados y queridos. Esperamos que estos consejos te ayuden a planear de qué manera ayudarás a tus padres cuando lleguen a la tercera edad. Recuerda que la planificación puede ser tu aliada al cuidar tus finanzas y las de tus padres. Fuente: Finanzas Prácticas

La importancia de un testamento

Desde nuestro primer empleo hasta los años en los que ya tenemos la experiencia suficiente para gozar de una mejor posición económica, estamos motivados por la idea de forjar un patrimonio que nos permita alcanzar la independencia financiera.

Al principio, deseamos ser independientes de nuestros padres, más tarde, necesitamos un lugar dónde vivir para comenzar una familia. Cuando ya la tenemos, viene la tarea de hacer frente a muchos gastos con el fin de brindar una buena calidad de vida a nuestros seres queridos.

Es cierto que el hecho de forjar un patrimonio representa un esfuerzo muy grande. Cuando lo hemos logrado construir es el tiempo para hacer la siguiente reflexión: ¿Cómo lo protegemos? La respuesta es a través de un testamento.

Los pensamientos más comunes

En torno al término testamento existen muchas opiniones. Cuando escuchamos o leemos esa palabra nos vienen a la mente algunas de estas erróneas ideas:

Pensamos que un testamento es solamente para aquellos enfermos terminales que no tienen esperanza de vida y que, por lo tanto, deben tomar decisiones acerca de sus bienes materiales.

Creemos que el testamento es sólo para aquellas personas que poseen una gran fortuna.

Sentimos temor, porque creemos que anticiparnos a hacer un testamento acelerará nuestra muerte o nos predispondrá a ello.

Creemos que aún no es tiempo para pensar en la partida de este mundo.

Suponemos que no es necesario hacer un testamento pues creemos que nuestros seres queridos jamás tendrían conflictos por la repartición de los bienes materiales que poseemos.

Simplemente estamos muy ocupados con nuestra vida diaria como para ponernos a pensar en el futuro.

La importancia del testamento

Lejos de las creencias anteriores, lo cierto es que elaborar un testamento es tan necesario como cualquiera de las precauciones que tomamos día a día en nuestra vida. Estas son algunas razones:

Al dejar establecido desde temprana edad quiénes serán los futuros propietarios de nuestros bienes evitamos que terceras personas se adjudiquen el patrimonio que hemos forjado.

Evitamos conflictos entre hijos, hermanos o algún otro pariente. Sería lamentable que ellos se vieran en medio de un conflicto por nuestra falta de previsión.

Nuestros beneficiarios pueden llevar los trámites legales para poner a su nombre los bienes con mayor facilidad.

Si tenemos hijos menores de edad, en el testamento podemos designar al tutor que se hará cargo de ellos hasta que cumplan la mayoría de edad.

Nos brindará la tranquilidad de que estaremos protegiendo a nuestros seres queridos aun cuando ya no estemos en esta vida.

¿Cómo se hace un testamento?

El testamento es un documento que debe hacerse ante un notario público. Los requisitos son:

Llenar un documento que otorgan en la notaría antes de proceder a la realización del testamento con el notario.

Llevar una identificación oficial.

Haber tomado la decisión acerca de quiénes serán los herederos.

Llevar listo el importe que la notaría solicite para realizar el testamento.

Te recomendamos marcar telefónicamente a la notaría para consultar los requisitos necesarios para realizar el testamento.

En el testamento podemos nombrar a un heredero universal, es decir, determinar a quién dejaremos la propiedad de todos nuestros bienes o podemos especificar qué bien será para cada beneficiario. También podemos establecer si deberá ser leído en alguna fecha en específico y si habrá algunas condiciones para que los herederos puedan disponer de los bienes. Por ejemplo, que hayan cumplido determinada edad o algún otro supuesto. Los costos de un testamento varían y hay notarías que incluso ofrecen promociones en determinadas épocas del año. Hay que recordar que el costo de elaborar este importante documento es mucho menor que el costo de no hacerlo. Fuente: Finanzas Prácticas

En pareja tus finanzas

Si ya estás viviendo en pareja, es de gran importancia que elaboren un presupuesto, debido a que habrá una serie de gastos que tal vez no tenías contemplados. Así que te damos algunos consejos para que planifiques junto con tu pareja.

Las metas. Si están comenzando con esta experiencia de vivir en pareja, no se olviden de hablar sobre sus metas. Es importante que sepan qué es lo que buscan y a qué quieren llegar. De esta manera conocerán sus prioridades financieras, para ver de qué manera se pueden conjuntar y lograr más cosas.

Apertura de cuentas. El ahorro será una de las bases para tener unas finanzas estables. Un recurso del que pueden ayudarse es abrir en la institución financiera de su preferencia, una cuenta de ahorro a la cual los dos tengan acceso. Establezcan qué porcentaje estarán depositando en ella, o bien, cada cuándo lo harán. Recuerden que la constancia será fundamental en este rubro.

División de gastos. Poco a poco se irán dando cuenta que habrá una serie de gastos, ya sea el pago de la renta o la hipoteca, servicios, alimentación, entre otros. Es importante que desde un principio platiquen cómo se cubrirán esos aspectos. Una opción es la división de los mismos, con la idea de que la carga no sólo sea para uno de los dos.

Acuerdos financieros. Como bien dicen, hablando se entiende la gente. Siempre busquen llegar a acuerdos, sobre todo en los aspectos financieros. Decidan entre ambos el manejo que harán del dinero para que en futuras fechas no tengas problemas en este sentido y perjudiquen su relación.

Juntos pero no revueltos. Pueden establecer un fondo para los gustos de cada uno o bien, para cosas que necesiten por separado. Es decir, no deben compartir todo, pues tienen personalidades, gustos y necesidades distintas. Así que no está por demás que de manera individual ahorren parte de sus ingresos y si en algún momento necesitan juntarlo, lo harán sin problemas.

No se olviden de analizar la forma en la que están utilizando el dinero, y a partir de ello, elaboren una estrategia de acción para mejorar aquello que sea necesario. Recuerden que dos cabezas piensan mejor que una en aspectos del corazón y la cartera. Fuente: Finanzas Prácticas

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